Tutorial para la fotografía de platos. 01/26/2011
Buenas! Hoy he recibido un e-mail de una lectora de este blog. En él me pedía consejos para fotografiar platos ya que quiere empezar un blog de cocina, así pues he decidido escribir sobre el tema en el blog, ya que podría ser de interés para más gente, y le dedico el post de hoy a Olga :) Olga en su e-mail me pedía consejo para fotografiar platos. La fotografía de cocina nunca es fácil, ya que depende de la foto que hagamos, nuestro fantástico plato puede quedar con pinta de asquerosillo... Cómo fotografiar unas lentejas para que sean apetitosas? A ver, yo no soy experta en el tema y, aunque he fotografiado los platos del restaurante dónde trabajaba, no se si estoy capacitada para dar fantásticos consejos. Lo mejor, según mi experiencia es disponer de un estudio completo y de dos flashes montados en Softbox, para evitar todas las sombras, pero para eso hace falta tener mucho dinero y muchas ganas. Yo personalmente tengo la pequeña Light Box de la que os hablé en este post, el problema puede radicar que los platos se los tiene que fotografiar más bien desde arriba, y las dimensiones de la Softbox quizá no lo permitirían. Existen mesas sin “paredes”, no muy caras en eBay que nos podrían servir, y además plegables. De todos modos, con poco material podemos conseguir algo mínimamente decente, Por las primeras fotografías que hice, sólo disponía de un gran foco de luz amarilla, hacía las fotos a medida que hacía los platos (ya que yo era la cocinera del restaurante) y, aún el estrés y las malas condiciones, los resultados finales no fueron tan malos. Hoy, más de material propio para la fotografía, hablaré del retoque posterior y de cómo NO hacer las fotos. Básicamente tenemos que tener en cuenta los reflejos, las sombras, la composición y los colores. A mi, para las fotografías de comida me gustan los planos más bien cerrados y con colores vivos, pero esto dependerá de cada plato y de la imaginación del fotógrafo. Nosotros nos centraremos en las fotografías de amateurs. Retocaré una fotografía que hice hace tiempo, y que quizá ya habéis visto en mi Flickr: El coulant de chocolate, postre por excelencia del restaurante dónde trabajaba. La fotografía en bruto era oscura y amarilla. La tomé en RAW, creo que hacer los retoques básicos en Camera Raw es mejor que tomarla en JPG y matarse en el Photoshop. Bueno, pues abrimos el pastelito en Phtoshop y él mismo nos abre el Camera Raw. Cómo veis la imágen está girada, amarilla y oscura. Por suerte no tiene muchas sombras, pero sí algún que otro reflejo, que considero que no molesta en la imagen. Lo primero que corrijo es la exposición: le doy más luz, sin llegar a romper los blancos. Después miro la temperatura de color. La imagen está amarilla, debo bajarla hacia los azules. Lo que me interesa es conseguir un plato blanco. Para ello, en la parte superior derecha hay una herramienta que es un cuentagotas. En inglés se llama White balance tool. Sirve para marcar lo que queremos en blanco de la imagen y hace el equilibrio automáticamente. Yo lo uso siempre, y si no me gusta el resultado lo retoco con la temperatura manualmente. Le subo un poco los negros esto ya es gusto personal. Me gustan las imágenes más bien contrastadas. Le doy un poco más de claredad, sólo un poquito, sino se nota demasiado. Le bajo la saturación porqué creo que el caramelo de decoración tiene un color demasiado subido, así queda más natural. Cuando hemos terminado los pre-ajustes en Camera Raw le damos a Open imagen o Abrir imagen para pasar a Photoshop. La imagen está más o menos bien, y no tengo que añadir o quitar elementos. Quizá podría quitar la sombra de la canela con la herramienta de clonar, pero tampoco creo que haga falta. Pero hace falta girarla. La fotografía digital siempre necesita un poco más de claridad de la que tiene, así que vamos a Filter > Sharpen > Unsharp Mask o Filtro > Enfoque > Máscara de enfoque. Nos aparecerá una pantallita para decidir que rango de sharpening le damos. Lo tocaremos dependiendo del gusto de cada uno. Hay gente que tiende a hacer demasiado enfoque, luego se nota yo aconsejo darle sólo un poquito. Lo justo. Yo personalmente doy mi imagen por finalizada. Ahora quiero hablar de otra cosa: La marca de agua. Olga, la chica que me ha contactado me ha dicho que esta preocupada por el tema de que le roben las imágenes que cuelga en internet. Yo, personalmente, no me preocuparía demasiado. Creo que las imágenes que subimos en internet son muy pequeñas, con poca resolución y con ellas no se puede hacer gran cosa. Si nos las robaran y hay un problema real, tenemos el archivo RAW original para demostrar que esta fotografía la tomamos nosotros. El RAW es como un negativo digital y solo puede existir uno, a no ser que lo demos a alguien. Pero si aún así nos interesa poner una marca de agua, yo os explico cómo, de una manera fácil y incluyendo un copyright en la imagen que contenga nuestro nombre. Abrimos nuestra foto en Photoshop. Yo seguiré con el ejemplo del pastelito de chocolate. Yo pondré un texto para la marca de agua, pero podemos poner lo que queramos, incluso un logo o una fotografía. Vamos en el menú de herramientas y elegimos la T, que es el texto. Mi texto será © Natàlia Boada y lo colocaré a la parte de abajo de la imagen, ya que a mi no me gusta tapar las fotografías con marcas de agua, prefiero ponerlas en las esquinas o en sitios neutros. El color del texto será un gris medio-oscuro. Luego vamos al menú de capas, elegimos la capa de texto, hacemos click derecho y elegimos Rasterize type o rasterizar texto. Y el último paso para la integración de nuestra marca de agua es elegir cómo integrarla. Así que vamos al menú que se muestra a continuación y podéis probar qué queda mejor en vuestra imagen. Yo he elegido Linear burn. Si nos fijamos, moviendo el texto de sitio vemos que las letras hacen un efecto especial y se adaptan a la imagen. Luego podemos jugar con la opacidad de las letras para disimular más la marca de agua, eso ya va a gustos. Y hasta aquí el cómo hacer una marca de agua. Lo que una marca de agua no sirve de nada si no hay un copyright insertado en la imagen misma. Photoshop te da una opción interesante (no estoy segura si todas las versiones lo tienen) para modificar la información de la fotografía. Para ello vamos a File > File Info o Archivo > información de archivo (no estoy segura de la versión española), y nos aparecerá una pantalla más o menos así: Lo que nos interesa de esta ventana es la parta Copyright: en Copyright Status, marcamos copyrighted, en Copyright Notice, nuestro nombre y en información de enlace, si queremos, nuestro blog o web. La imagen quedará automáticamente marcada. Si nunca hay un problema, esta información estará en el EXIF de la imagen. De todas formas no está de más, poner en nuestra web o blog un aviso de que las imágenes contienen copyright. Este es el pastelito final: Para finalizar os muestro una imagen que he hecho expresamente mal para mostrar como NO hacer una fotografía de comida. Esta imagen está mal por varias razones:
No he revisado las faltas, lo dejo para mañana que tengo un pastel que comer :D~~ Add Comment Sesión fotográfica en fiesta. Barcelona. 01/25/2011
El día 21 de enero por la noche tuve que hacer un reportaje en un una fantástica cena de una importante empresa con sede en Barcelona. Todo fue muy bien. Tuve que fotografiar la recepción de los casi 250 invitados, la cena, una entrega de premios y la fiesta posterior en la discoteca. La recepción me sirvió para hacer algunas pruebas de luz. La sala de recepción tenía una luz muy tenue que complicaba las cosas, y el hecho de que hubiera gente detrás de de los sujetos en primer plano, daba como resultado fotografías un poco caóticas. Utilicé una distancia focal corta, con una apertura 2.8 para conseguir que la gente en segundo plano quedara borrosa y se me separara de los sujetos. La velocidad de obturación era la adecuada para dejar llegar la luz ambiente pero para conseguir, igualmente, una escena oscura detrás de los sujetos. En algunas fotografías pude hacer rebotar el flash en el techo, dónde era bajo, para difuminar un poco más la luz y evitar sombras. El flash lo programé en TTL y le dejé más o menos a sus anchas, con un difusor blanco. Durante la cena los problemas eran más o menos los mismos, pero tenía otro problema más añadido: había menos luz ambiente aún. Los techos eran altos, por lo que no podía rebotar el flash en ningún sitio y las paredes rojo oscuro. Para poder fotografiar la gente en las mesas y destacarla de la gente en segundo plano y de las copas y los vasos varios que había encima de las mesas, me vi obligada a elegir entre una distancia focal muy corta, para mantener borroso el primer y el último plano, o larga, para tener a todo el mundo nítido. Con la la distancia corta la pega es que algunas personas de la toma quedarían un poquito borrosas, y con una distancia más larga, abriendo el diafragma, conseguiría que las personas quedaran nítidas, pero la mesa y el segundo plano también. Elegí la primera opción. Alguna gente en el grupo un poco borrosa es menos grave, en mi opinión, que centrar la atención del espectador en el fondo o las copas brillantes de la mesa. Utilicé el flash en TTL, con difusor. La cámara en manual y, dependiendo de la distancia a la que me encontraba, subía o bajaba la potencia del Flash de 0,5 a 1 punto. La entrega de premios pasó rápido. A diferencia de la cena y la recepción, dónde me serví en su mayoría, del 35mm, aquí utilicé un zoom para poder tener más elección en los planos. Fotografiar la gente en la discoteca fue bastante más fácil, contrariamente a lo que pueda parecer. Ya de por sí, la gente está más animada, más bebida y más contenta y se deja fotografiar con más facilidad, actuando delante de la cámara y siempre sonriendo. Para las fotos en la discoteca me serví únicamente del 35mm. Este objetivo es fantástico. Usé el flash, en TTL, con su pequeño difusor y la cámara en manual. Tenía que hacer pocos cambios ya que la luz era siempre la misma. Sólo cambiaba la potencia del flash dependiendo de mi distancia con el sujeto. Aquí utilicé una velocidad muy lenta, permitiendo distorsiones en el fondo. Me interesaba captar la luz que se movía en la discoteca. El techo era bajo, las paredes eran como espejos y todo reflejaba la luz. Los resultados, que son los que podéis ver abajo, me quedaron bastante bien. Estoy contenta con la sesión. Puedo decir que es mi primera sesión de seis horas seguidas y aguanté bien, a parte de que también me lo pasé bien y conocí a gente. Últimamente, cada tantas semanas recibo algún mensaje de publicidad, mayoritariamente de Antena3, o eso parece, aunque es spam engañoso. No sé si es porqué envié un mensaje para dar dinero para ayudar a Thaití, pero si un engaño es el precio para ser generosa, no quiero pagarlo. Hoy he recibido este mensaje, los otros los he ido borrando sin contestar: Publi: RICO de Antena3 ya ha REGALADO 200.000E sin sorteos! Y ha elegido al telefono 661XXXXXX como GANADOR en potencia! Envia SI al 25354. No + publi:205115. Aparentemente soy una ganadora en potencia para ganar 200.000E, qué suerte tengo. Lástima que sean todo mentiras, indagando por internet he visto que mucha gente recibe a diario el mismo mensaje y no sólo esto, sino que la gente que se da de baja al 205115, paga 1,42€ para hacerlo, cosa que el mensaje no dice (por lo menos el que me ha llegado a mi). Encuentro atroz que estas cosas estén permitidas, que sean engaños para sacar dinero a la gente y que no podamos decidir NO queremos recibir publicidad sin que nos estafen dinero. La única solución que veo es ignorar los mensajes, cosa que me mete de muy mala hostia. No obstante enviaré un e-mail a Antena3 para que les queden las cosas claras, aunque tengo dudas sobre si realmente es Antena3 quién envía estos mensajes. El micromecenazgo emerge en Catalunya 01/14/2011
Amigos, lectores. Hoy me han pasado esta noticia que tengo ganas de compartir: Se importa de EE.UU. un sistema para que el público financie proyectos creativos sin intermediarios Verkami es el primer proyecto de 'crowd-funding' radicado en Catalunya y a su vez el primero que se abre al público global. ‘Crowd-funding’, que en inglés significa ‘la financiación de la multitud, del gentío’, es una nueva forma de recabar fondos para cualquier incipiente proyecto empresarial, cultural, social o deportivo. Los promotores de un proyecto lo cuelgan en páginas como Kickstarter y Indiegogo, plantean un objetivo de financiación y buscan pequeños contribuyentes a los que obsequian con vivencias, regalos o descuentos sobre el producto final financiado. Hasta la llegada de Verkami, sin embargo, estas plataformas digitales sólo permitían colgar proyectos y donar dinero al público residente en Estados Unidos. El portal nacido en El Maresme ha visto una oportunidad en esta limitación geográfica y ofrece el crowd-funding a los internautas y emprendedores de todo el mundo. Arriesgarse a todo o nada Cada proyecto que se cuelga en la web indica un objetivo de financiación en euros, establecido por el creador, y dispone de 40 días para conseguirlo. Durante este mes y medio, los promotores se encargan de su difusión y promoción en las redes sociales, blogs y medios de comunicación. Los usuarios interesados disponen de información detallada sobre los gastos y futuros beneficios de cada proyecto, pueden enviar preguntas a los autores, seguir sus novedades en el blog de cada uno y, si quedan convencidos, aportar la cantidad que consideren oportuna, a partir de 5 euros. Como agradecimiento por la ayuda, se les ofrecerá un obsequio, descuento o experiencia exclusiva, que el emprendedor ya estipula a priori y con detalle según el grueso de la aportación. Algunos ejemplos de sus siete proyectos activos son una comida con los actores y el director de la película que se financia, un ejemplar de un libro de Matthew Three firmado por él en una charla privada, asistir a una preestrena de élite o una flor de Ypé Amarillo de la aldea Teribré, en la Amazonia, donde se rodará un documental que también busca micromecenas. Al terminar el plazo, si no se ha recaudado el 100% del presupuesto anunciado, se anulan todas los compromisos económicos de los mecenas y no se realiza ninguna transacción. Se comprende, en consecuencia, que el proyecto no ha despertado el suficiente interés y que no puede llevarse a cabo con sólo una parte del presupuesto. Nadie pierde dinero ni lo gana. Si por lo contrario la recaudación es un éxito y se alcanza la cifra propuesta por la persona o entidad promotora, cuando terminan los 40 días de plazo Catalunya Caixa ejecuta el cargo en las tarjetas de crédito, que los mecenas previamente habían autentificado on-line. El creador o creadora recibe el dinero y cede un 5% de comisión a Verkami. Mientras no se agotan los 40 días, aunque se alcance el objetivo de financiación, el proyecto puede seguir recaudando. ¿Quién hay detrás de Verkami? Detrás y delante de Verkami sólo hay sus tres impulsores: Joan Sala (52 años, biólogo) y sus hijos Jonàs (28 años, doctorando en física) y Adrià (23 años, recién licenciado en Historia del Arte). Esta familia de Mataró ha reconvertido su pasión por la cultura y la situación laboral de Joan –que estaba en el paro– en una empresa innovadora y transformadora. Trabajan en la idea desde el pasado febrero y la estrenaron en la red este 28 de diciembre de 2010. De momento tienen activos siete proyectos, pero pronto colgarán otra media docena, cuyos promotores no querían coincidir con las vacaciones navideñas. Han recibido ya más de 60 mecenas individuales –pueden ser anónimos si lo desean, también– y una quincena de proyectos están en cola, pendientes de evaluar o pulir. Aseguran que entre 20 y 30 personas les han comunicado su intención de presentarles una propuesta, desde Europa y América Latina. “Lo mejor es redactar un proyecto corto y claro, que se vea rápido de qué va y en qué se gasta el dinero exactamente”, recomienda Joan Sala. “Estamos notando mucho interés, gente que se interesa por el funcionamiento y nos dicen que buscaban algo así y no sabían dónde encontrarlo”, añade Adrià. Aunque sólo Joan y Adrià dedican la jornada completa a Verkami, la plataforma se compromete a responder a todos los creadores en menos de una semana. “Hasta ahora la militancia cultural sólo la podías ejercer como espectador. Si te gustaba Albert Pla, sólo podías comprar sus discos e ir a sus conciertos. Ahora podrías implicarte en su obra, dar un paso más”, explica Jonàs. Según él, la plataforma puede funcionar muy bien entre comunidades de fans, por ejemplo. De momento han contabilizado 10.000 usuarios únicos en la web, en dos semanas y sin apenas promoción mediática. Además de hacer realidad sueños creativos, también pretenden abrir una nueva vía de consumo cultural: “Obtienes recompensas exclusivas que no tiene nadie más ni puedes comprar en una tienda, objetos entrañables de un rodaje, aparecer en los créditos o vivir una determinada experiencia, como compartir el estreno con los artistas o viajar al poblado indígena donde se rodó”, argumenta Joan. “No es dar a fondo perdido, como un mecenas tradicional”, remata. Algunos promotores les han confundido con plataformas ‘start-up’, que ayudan a pequeñas empresas a recaudar el capital inicial a cambio de dividendos o acciones. Es el modelo que sigue la discográfica catalana Apadrina Un Artista (AUA), en la que inviertes en el lanzamiento de un disco y recibes parte de los beneficios de su venta. “Nosotros no ofrecemos ser accionista, nuestros creativos se quedan el 100% de los beneficios del proyecto y sus derechos de autor”, diferencia Adrià. Tienen su despacho en La Incubadora, un trampolín de empresas del ramo tecnológico que impulsa el TecnoCampus de Mataró. Esta misma institución fue quien les asesoró, revisó el Plan de Empresa y les hace el seguimiento continuado. El nombre que se inventaron, Verkami, surge de la unión de los palabras en esperanto, verko (arte, ciencia, obra) y ami (amigo), y refleja su voluntad de ser punto de encuentro para creadores y emprendedores del mundo del arte, la cultura y la sociedad civil, acogiendo campos tan diversos cómo cine, música, teatro, cómic, proyectos comunitarios, diseño, software, fotografía, tecnología, obras sociales, inventos, periodismo, vídeo o literatura. Vendo libros 01/04/2011
Dado el poco espacio que me queda en mi humilde habitación, vendo parte de mis libros de arte, fotografía que no utilizo y algunas novelas y colecciones de mangas que leía cuando era adolescente. Para envíos, el precio del envío es a parte y aún a consultar, dependiendo de cada libro. Podéis consultar los precios en este listado PDF:http://dl.dropbox.com/u/3624589/Llibres%20a%20vendre.pdf Y contactarme en natalia.boada@gmail.com |













